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Como conocer a una mujer Velasco Ibarra

Y habla también de que la juventud es una etapa para adquirir conocimientos, para después poder devolverlos a la sociedad. Y borrar incluso el bicentenario de la independencia, que se les dejó listo y lo relegaron al olvido. La historia no existía para Correa. Pero Velasco tiene recuerdos en la gente. Primero su lengua, su oratoria; atrapaba a la gente, que con frecuencia decía: yo no entiendo a Velasco, pero qué lindo que habla. Y era su palabra la que atrapaba. En parte porque Velasco fue eso que definió ya en la parte de su vida que Alberto Acosta estudia: la decisión de ser un intelectual y de ser un hombre íntegro.


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Y eso se refleja en su vida. Y creo que los mejores recuerdos del pueblo ecuatoriano son respecto de esa integridad. Lo que los chicos de las universidades se asombran ahora es que, habiendo sido cinco veces presidente, haya terminado pobre.

«El perpetuo exiliado», de Raúl Vallejo, Premio RAE | Noticia | Real Academia Española

No entienden. Hay uno que con pocos meses se vuelve millonario. Cinco veces presidente y no tenía carro. Es un pensamiento de este esfuerzo que hace la Iglesia por incorporar los principios del individualismo, de la Ilustración y del Humanismo. En esta filosofía lo que se busca es exaltar el libre albedrío. Decir que los hombres tenemos en nuestras manos nuestro porvenir.

Algo que no plantea el pensamiento conservador, que plantea que nuestro destino es designio de Dios y tenemos que aceptar su voluntad y se acabó. El pensamiento al que adhiere Velasco plantea que el hombre decide lo que quiere ser y hacer. El catolicismo liberal buscaba juntar a una Iglesia moderna con los pensamientos de la Ilustración.

Y entre las cosas que resalta —desde la moral católica— es una vida austera. Habla de la importancia del sacrificio en la juventud. La juventud, dice, no es una etapa para la risa ni el esparcimiento sin sentido. Él fue muy consistente y no traicionó ese principio de austeridad durante toda su vida. Por eso es que tuvo partidarios que incluso trataban de protegerlo frente a la oligarquía de Guayaquil. Porque Velasco va cambiando sus alianzas en cada una de sus presidencias. Mi tesis es porque fue cambiando sus alianzas. Si vemos quién votó por Velasco en la primera presidencia, fue un voto totalmente conservador: la Sierra, la clase media, los artesanos, la pequeña burguesía rural.

Eso lo hace ganar con poco a Camilo Ponce hace 50 años. Velasco va cambiando sus alianzas y logra tener velasquistas conservadores y liberales. Se peleaban entre ellos, complotaban entre ellos, se caían los ministros. Vivían en un maremagnum de ministros En fotos que regala a sus amigos, exalta la lealtad "frente a este mar de deslealtades que es la política ecuatoriana". Desde muy joven se quejaba de las deslealtades de la política. Sin embargo él reconocía esos valores permanentes.

Tiene un discurso en el cual dice: en este mar de traiciones y de sangre, que fue la Segunda Guerra Mundial, la figura de Pío XII destaca porque es un representante de la paz, la concordia y los derechos humanos. Eso hizo también atractiva su figura frente al pueblo. Era como un hombre superior, que inspiraba a la gente. En su juventud él sabe lo que quiere; decide actuar en el plano del justo medio, conciliar los extremos, pero él fue un tipo autoritario, un caudillo.

Es una gran paradoja. Parte de su éxito es que él no propuso lo mismo en el año 32 que en el El mundo cambia muchísimo y Velasco va leyendo la realidad. Eso también lo lleva al populismo y dice él que encarna la voluntad popular, que la interpreta. Pero eso lo mantuvo vigente durante tantos años. Velasco representó a un populismo ilustrado, un poco atrabiliario a ratos por eso de que se sentía representante de la voluntad popular, tomaba decisiones muchas veces contradictorias: Gonzalo Ortiz Crespo.

Muy diferente a los populacherismos incultos de estos días. Gonzalo Ortiz, periodista, escritor, investigador y político izquierda , junto a Alberto Acosta Burneo, economista. Uno de los personajes que no se cuestionan. Esta investigación nace de este encuentro casual que tuve de unas cartas, que estaban en un paquete que no sabía qué contenía y cuando lo abro me doy cuenta que eran cartas de Velasco Ibarra que escribió durante la estadía que tuvo en Guayaquil, a donde fue producto del fin de un amor.

José María Velasco Ibarra

En ese periodo comienza a tener una profusa correspondencia entre familiares, amigos, profesores, donde todos le recomienda qué hacer. Era un paquete enrollado y con un sobre encima que decía Cartas de Carlos Ibarra. Los abrí y me dí cuenta de lo que se trataba. Cuando escribió las cartas, Velasco tenía 28 años. Usé también esas otras fuentes para investigar a Velasco en su juventud. Primero, es ubicar a Velasco en un contexto, el cual forma su pensamiento que responde a una época. Era una persona muy estudiosa, muy influenciado por el pensamiento europeo, particularmente el francés.

Tiene contactos desde muy joven, y se adhiere al catolicismo liberal. Estaba suscrito a la revista La voz del catolicismo liberal, que se publicaba con The Correspondant, una revista francesa. Él se mete en este pensamiento, que busca desde la Iglesia la adaptación a un mundo moderno.

Colegio San Jorge

Velasco rechaza la posición conservadora, porque esta busca que las cosas no cambien y eso es imposible, la sociedad cambia, dice Velasco; pero también rechaza la posición liberal anticlerical y dice que hay que tener cuidado con los extremos, como el socialismo, pues en se había ya producido la revolución rusa. Velasco busca una vía intermedia que, basada en la moral católica, concilie posiciones extremas; lo que él llama en una de esas cartas como "mi liberalismo".

Es ese ejercicio de síntesis, de ser libre pensador y con un esfuerzo modernizador pero evitando llegar a los extremos. Velasco rechaza la posición conservadora, porque esta busca que las cosas no cambien y eso es imposible, la sociedad cambia, dice; pero también rechaza la posición liberal anticlerical y dice que hay que tener cuidado de los extremos. Él encuentra este paquete de cartas escondidas, y las novelas comienzan con eso, con que el códice secreto se ha perdido. Y se va a Guayaquil como irse a otro continente, porque Guayaquil quedaba lejísimos y es como un exilio.

Y mientras todos los tíos y parientes le cuestionan y recomiendan, él no sabe si va a volver a amar. Es el Velasco íntimo. Entonces Xavier Michelena de Paradiso Editores. Entrevisté a Jaime Acosta Espinosa, que fue el secretario privado de Velasco en esa presidencia.

Francisco Febres Cordero: 'El cuento abre puertas'

Así que es curioso que hagamos la parte inicial y desconocida de la vida de Velasco y esta que estaba sin documentar, la parte final de su vida política. Completamos una figura mítica. Comprarse toda la colección de El Comercio debe salir unos dólares. Pero no traté de copiar el estilo, incluso creo que la traducción de El Gran Ausente podría ser mejor, pero traté de hacer justicia al método de investigación.

Las cartas nos permiten ver que ese exilio fue un punto de quiebre en la vida de Velasco Ibarra. Tiene una visión de la política y del mundo, y este libre permite tener esa visión del Ecuador. De estos modernizadores que hemos tenido en la historia. No es un mundo ajeno para mi. El libro ubica a Velasco en la Historia y en el contexto del Ecuador de la época.

Qué papel tuvo. Se preocupó del sindicalismo como una forma de controlar al Estado y del poder de los empresarios.

[RELA CIONA DAS]

Tenía una visión de avanzada. Para la época, Ecuador tenía años de retraso respecto a otras partes del mundo. En las cartas se puede ver todas las alternativas que se le presentan: un tío que le ofrece cien mil sucres de regalo y ser socio en una empresa. Velasco lo rechaza. Y él menciona en las cartas que " otros son mis deberes supremos. Hay mucho que estudiar, que amar, que actuar sutilmente; algo grande en la vida que hacer.

Yo no tengo dinero pues al menos viviré libre, amando mis ideas, mis teorías, mis anhelos. Ideas y teorías humildes, sí, pero que no supeditan mi vida ni ahogan mi libertad". Se ve su posición de priorizar el estudio como vía, y lo académico e intelectual y el conocimiento, como caminos de perfeccionamiento.

Y habla también de que la juventud es una etapa para adquirir conocimientos, para después poder devolverlos a la sociedad. Y borrar incluso el bicentenario de la independencia, que se les dejó listo y lo relegaron al olvido. De 16 a 18 años. El conocimiento y el dominio de lenguas extranjeras se convierten en un puntal indispensable en la formación de nuestros alumnos. El Centro dispone de unas modernas y cuidadas instalaciones pensadas para el disfrute de los alumnos, el desarrollo de actividades formativas o de ocio y la prestación de servicios complementarios que hacen de la estancia en el Colegio una experiencia inolvidable.

Conocer idiomas es importante. Tanto como las ciencias, la lengua, el arte o el mundo que nos rodea.